"La invasión de los plásticos" - Subtest VII - B (1-2-3)
Prácticamente desde su aparición sobre la tierra, el hombre necesitó diversos
materiales para su vestuario y vivienda. En un principio, utilizó materiales
naturales: piedras, troncos, pieles, tierra. Pero, cuando la vida del hombre
progresó, estos materiales ya no fueron satisfactorios, y comenzó la
transformación de los elementos proporcionados por la naturaleza. Los troncos
se convirtieron en madera; las piedras y la tierra fueron reemplazadas por.
adobes y ladrillos; en lugar de vestidos de pieles, se usaron prendas tejidas
con fibras vegetales o lana hitadas; se extrajeron metales de la tierra y se
utilizaron en la construcción de casas y en la fabricación de utensilios.
Posteriormente, apareció la industria. EI hombre empezó a fabricar productos en
grandes cantidades. Se hizo necesario empaquetar y envasar lo que se producía.
Se generalizaron los envases de papel, vidrio, madera y fibras vegetales:
bolsas, frascos, botellas, cajones, sacos. En los últimos años de este siglo,
junto a los materiales nombrados aparecieron y se generalizaron otros: los
comúnmente llamados "plásticos".
Hoy día, numerosos productos industriales y comerciales se envasan en
materiales plásticos. Los alimentos, las medicinas, algunas prendas de vestir y
variados artículos de librería y ferretería se venden en envases desechables de
material plástico. Este uso de los plásticos es, sin duda, muy cómodo para
vendedores y consumidores. No hay necesidad de pesar o medir; se evitan las
pérdidas del producto; los compradores no tienen que acarrear envases vacíos;
los comerciantes no tienen que exigirles envases a sus clientes; se garantiza
la limpieza, la higiene y la calidad del producto. Sin embargo, esta abundancia
de envases plásticos ha tenido consecuencias inesperadas.
Los
envases de papel y de madera terminaban por deshacerse o desaparecer al ser
quemados. Los envases de vidrio, utilizados una y otra vez, desaparecían
también al quebrarse y molerse.
Los envases de plástico, en cambio, son
prácticamente indestructibles: no se deshacen; se queman con dificultad; se
quiebran, pero no se muelen.
El resultado está a la vista: el mundo ha sido invadido por envases fuera de uso:
flotan en mares, lagos, ríos y esteros; afean bosques, quebradas y cerros;
abarrotan los botaderos de desperdicios. Si no se toman medidas, en algunos
años más no habrá lugar del mundo que no esté invadido por esta verdadera
plaga.
Felizmente, ya hay algunos indicios de que esta invasión podrá ser derrotada.
Los
científicos han descubierto una serie de materiales semejantes a los plásticos
actuales, pero que tienen la característica de ser biodegradables: se deshacen
y se transforman en materias aprovechables por los seres vivos. Por otra parte,
cada día son más numerosas las personas que saben que el ambiente debe ser
protegido y manejan cuidadosamente los envases plásticos, de modo que
contaminen lo menos posible. Hay pues razonables esperanzas de que nuestro
planeta se librará de los sucios y deteriorados envases plásticos que amenazan
cubrirlo por todas partes.
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